BLOG DE JOSÉ ANTONIO DONCEL DOMÍNGUEZ (I.E.S. TORRENTE BALLESTER, MIAJADAS, CÁCERES)

miércoles, 18 de mayo de 2016

La energía nuclear en el mundo y en España

Espectacular visión nocturna de la central nuclear de Cattenom. Se sitúa en la región de Lorena, al norte del Francia, cuenta con 4 reactores y se encuentra entre las mayores del pais. Fuente: Newsweek.

La energía nuclear en el mundo

En marzo de 2011 se producía un terrible accidente en la central nuclear de Fukushima. Tras un terremoto, y el maremoto consiguiente, se vieron afectados tres de los seis reactores con los que contaba la central. Tras dejar de funcionar el sistema eléctrico, falló la refrigeración, se produjeron entonces violentas explosiones que provocaron la liberación de radiactividad. El fantasma del desastre de la central chernobyl, que en 1986 terminó afectando a media Europa, volvía a atormentar al mundo entero.
Olvidado el drama de Chernobil, en las últimas décadas eran muchos los que habían reivindicado la energía nuclear como una alternativa fiable y segura frente al cambio climático generado por las energías que utilizan combustibles fósiles (carbón o petróleo). Ese creciente prestigio de la energía nuclear se venía abajo en unas terribles jornadas en las que el mundo entero estaba pendiente de lo que ocurría en Japón. Existe un antes y un después en la energía nuclear a partir de Fukushima: muchos proyectos se han visto parados y se ha generado una creciente oposición en la opinión pública de la mayoría de los países a la industria nuclear. Los costes han aumentando, en parte porque la normativa de seguridad se ha endurecido, en parte porque el cuerpo de reactores en muchos países está muy envejecido, lo que supone la necesidad de fuertes inversiones.
El tradicional "Informe de la Situación de la Industria Nuclear Mundial 2015" que realiza la Agencia Internacional de la Energía Atómica (OIEA) ha puesto de manifiesto el claro declive de la energía nuclear en los últimos años, que según las mismas fuentes han pasado de proporcionar el 17,6 % en 1996 de la electricidad mundial a en tnrono el 10% en 2015. Aunque esto ha dependido en parte del cierre de los 48 reactores de Japón hay más razones. Pone en videncia, que el desarrollo técnico de las energías renovbles (no hidráulicas) ha permitido a estas superar en la malyoría de los grandes países en producción de energía a la energía nuclear. Ese es el caso de países europeos como Holana, Alemania o España. Pero este es el caso también de países emergentes como México, India o Brasil, y por supuesto Japón, que tras fukushima paró sus instalaciones nucleares temporalmente. A medida que las renovables resultan más competitivas, la nuclear pierde fuelle. Pero no solo las energías no renovables han crecido, sino que se ha frenado el retroceso en algunos caso de las de fósiles, es el caso de Aleania y la termica del carbón.
Este retroceso resulta evidente en la mayor potencia nuclear, los EE.UU., que si quiere mantener su producción de energía a partir de centrales nucleares, debería poner en marcha la construcción de gran cantidad de reactores, ya que cuenta con el cuerpo de centrales nucleares más envejecido del planeta, y como sabemos, las centrales tienen una vida limitada, que no suele superar los 40 años. Sin embargo, actualmente EE.UU. solo cuenta con 5 centrales en construcción, muy pocas para las necesidades de renovación existentes, teniendo en cuenta que muchos reactores habrá que desmantelarlos en los próximos años.
La increíble belleza de la costa californiana en la que se asienta la central nuclear de Diablo Canyon (EE.UU.). F.: PGYE.
La situación más clara de retroceso se vive en Europa occidental. Es en Europa donde se produce más de un tercio de la producción nuclear del mundo y de los 31 países con reactores nucleares, la mitad está en el Viejo Continente. La palma se la lleva Francia, hoy la segunda potencia atómica del mundo y que depende en más de un 70% de la energía producida por sus centrales nucleares. En la actualidad, con un solo reactor en construcción, Francia pretende reducir su dependencia de la energía nuclear hasta solo un 50% en el 2025. Otro de los países más dependientes de la energía nuclear es Bélgica, que en 2015 cerró uno de sus reactores, el de Doel-1, y que pretende cerrar todos cuando cumplan los 40 años, por lo que antes del 2025 otras 6 plantas deberán ser cerradas.
Quizás el más llamativo sea el caso de Alemania, uno de los grandes productores de energía atómica, que desde el desastre de Fukushima ha optado por el cierre paulatino de todas sus plantas. En una línea similar, países como Suecia o España se han comprometido a no construir ninguna nueva central nuclear.

Manifestación antinuclear por las calles de Berlín. En Alemania el rechazo a la energía atómica es generalizado. F.: Emol.
La central nuclear de Doel, en Bélgica. Un molino de viento, en el acceso a la central, nos recuerda las viejas formas de producir energía, en marcado constraste con las inmensas instalaciones actuales, visibles al fondo. Fuente: Lenoir Reuters.
A partir de 2011, con el desastre de Fukushima, Japón cerró temporalmente todas sus centrales nucleares. Un parón nuclear que ha supuesto grandes pérdidas en un país que carece de combustibles fósiles y que dependía, en el momento previo al accidente, en un 29% de la energía nuclear que producía. Pasados los peores momentos, en la actualidad Japón pretende volver a poner en marcha sus centrales hasta alcanzar un 20% de sus necesidades de electricidad en el 2030. Para entonces, se habrán puesto de nuevo en marcha 40 de los 43 reactores existentes, una vez que hayan superado los rigurosos controles de seguridad a los que se están sometiendo, así como las costosas reformas que se están realizando en ellos. A pesar del rechazo popular, los motivos estrategicos y eonómicos han pesado.  Sin la energía nuclear japón depende mucho más de los hidrocarburos (con los que alimentar sus centrales térmicas), que debe importar casi en su totalidad, algo que no solo encarece su producción de energía sino que la hace mucho más dependiente del extranjero. La  energía nuclear es más barata y reduce su dependencia energética de otros países. En la segunda mitad del 2015 se inició la reactivación nuclear de Japón, una vez cumplidos los estándares de seguridad se puso en marcha uno de los dos reactores de la central de Sendai.

Tras el parón nuclear iniciado en 2011, Japón ha vuelto a la energía nuclear.  La primera central en volver a funcionar ha sido la de Sendai en 2015, ubicada precisamente muy cerca de Fukushima. Fuente: El periódico de la energía.
La central de Kashiwazaki-Kariwa está considera como la mayor del planeta. Con sus siete reactores puede proveer de energía a 16 millones de hogares. Fuente: TEPCO.
Sin embargo, hay excepciones a todo este proceso de reducción del peso de la energía nuclear en el mundo. En Europa del este la energía nuclear está en expansión. Hay países que han apostado decididamente por ella  en el pasado y que siguen haciéndolo en el presente, es el caso de Eslovaquia, con 4 reactores, que tiene otros 2 en construcción, o Ucrania, con 15 reactores en activo y otros 2 en construcción. que olvidó pronto el accidente que se produjo en una de sus centrales, el de Chernobyl. Un caso llamativo es el de Bielorrusia, que está construyendo sus dos primeros reactores con tecnología rusa, mientras que países como Polonia, Lituania o Hungría planean la construcción de nuevos reactores. 
Otro país que a pesar del desastre de Fukushima, sigue apostando con fuerza por la energía nuclear es Rusia. Sus reactores son en general mucho más jóvenes que los de EE.UU. pero además está invirtiendo muchísimo en investigación nuclear. De hecho, algunos de los proyectos tecnológicos más importantes del sector salen de la industria nuclear rusa. La compañía nuclear estatal Rosatom no solo es protagonista de la construcción de 9 nuevos reactores en terrritorio ruso, sino que ha desarrollado una tecnología muy competitiva, tan barata como supuestamente segura, que permite reutilizar parte del combustible, lo que le permitiría obtener más energía con el mismo combustible, lo que está atrayendo a muchos países emergentes que ya cuentan con reactores nucleares en funcionamiento, como India, Sudáfrica, Argentina o Irán y a otros que proyectan incorporarse a la era nuclear con tecnología rusa como Vietnam o Turquía. Países de la Unión Europea como Finlandia también han optado por la tecnología rusa para la construcción de nuevos reactores.

La central de Kalinin, en Udomlya, cerca de Tver (Rusia) está entre las mayores de Rusia. Fuente: AES.

Rusia ha apostado fuerte por una teconología nuclear exportable y lo ha hecho también con un proyecto realmente interesante que son las centrales nucleares flotantes, inspiradas en la tecnología de los submarinos y rompehielos de propulsión nuclear creados durante la era soviética. Se trataría de enormes embarcaciones, la primera de las cuales debería estar terminada en el 2016 y se está construyendo en astilleros de San Peterburgo. La Akademik Lomonosov estaría diseñada para abastecer de energía a ciudades costeras, grandes puertos, zonas industriales y plataformas petrolíferas en alta mar. Resulta ideal para abastecer a zonas aisladas del ártico ruso, en la costa norte siberiana, zonas con un clima extremo, cuyo desarrollo se haya limitado por la escasez energética. La central podria abastecer una ciudad entera de 200.000 habitantes. Al carecer de motor propio, debe ser arrastrada por grandes remolcadores hasta el lugar donde desarrollará su función. Sus reactores tendrán una vida de 40 años y pueden actuar igualmente como plantas desalinizadoras. Actualmente su tecnología se exporta ya a china, que a finales de 2016 tiene previsto la fabricación con tecnología rusa de una de estas centrales, que funcionaría en el mar de china oriental. Sin embargo, la existencia planta energéticas flotantes no es algo privativo de la energía nuclear, en las nuevas energías renovables se están desarrollando proyectos similares.

La central flotante Akademik Lomonosov durante su construcción en unos astilleros de San Petersburgo.
Fuente: Shipspotting.com
Estructura de la central nuclear flotante rusa Akademik Lomonosov. Fuente: uxc.com.

Las centrales nucleares flotantes serían una alternativa energética para zonas árticas aisladas. Una vez situadas en el puerto de una  ciudad podrían proveer a dicho núcleo urbano y su entorno de energía de forma estable. F.: phys.com.

La central flotante podría aportar energía a las plataformas situadas
 en alta mar. Carentes de motor, la desplazarían remolcadores.
La apuesta por la energía nuclear es también importante en los países asiáticos emergentes, así Pakistán está construyendo 2 nuevos reactores y la India 6, mientras los Emiratos Árabes Unidos, con crecientes necesidades energéticas, ha apostado fuerte por la energía nuclear y en la actualidad está construyendo sus primeros 3 reactores. Sin embargo, es en Asia Oriental donde la apuesta por la energía nuclear es más fuerte, a pesar de la cercanía geográfica a Japón y de ser la zona más directamente afectada por el accidente de Fukushima. Tras el desastre, los países de la zona optaron por la paralización temporal de muchos proyectos, pero poco tiempo después las necesidades energéticas de la zona, con una economía en fuerte crecimiento, han impuesto de forma decidida la opción de la energía nuclear. Vietnam proyecta su primer reactor, mientras Corea del Sur, que ya tiene 23 reactores, está construyendo 5 reactores nuevos, Algunas de las mayores centrales nucleares del mundo se encuentran en este país, es el caso de la de Hanul o Hanbit, con 6 reactores cada una. La palma, sin embargo, se la lleva China, que tiene 26 reactores en construcción, que se sumarían a los 23 que ya posee en funcionamiento.

La central nuclear de Hanbit, en Corea del Sur, se halla entre las mayores del mundo con sus 6 reactores.
 F.uente: Agencia Internacional de la Energía Atómica.

Vista satélite de la central coreana de Hanbit. Fuente: Cryptome.org


China ha optado claramente por las energías renovables pero sin dejar de lado una fuerte apuesta por la energía nuclear, conocedor de las necesidades energéticas que se le vienen encima. En el año 2015 se aprobó la construcción de ocho nuevos reactores en todo un plan energético que prevee convertir a China en el líder mundial en este tipo de energía para 2020. En 2015 China posee 23 reactores y tiene otros 26 en construcción. El gigante debe hacer frente a una creciente necesidad de energía, a lo que se une la necesidad de superar su enorme dependencia del carbón, gran productor de CO2. Aunque aún hoy sigue dependiendo de la tecnología de las empresas estadounidenses, francesas o rusas, por primera vez  ha diseñado un reactor nuclear, el Hualong 1, aunque basado en su cooperación anterior con los franceses. El mayor ejemplo de la confianza china en la energía nuclear, solo temporalmente frenada por el accidente de Fukushima, es la construcción con tecnología francesa de la que será la mayor central nuclear del mundo, la de Taishan, con dos enormes reactores, situada muy cerca de Hong Kong. Las obras deberían de haber sido terminadas en 2016, pero problemas técnicos lo han impedido. Hoy, sin embargo, se están haciendo las primeras pruebas y test, por lo que se prevee que  la planta se ponga en marcha en el primer semestre del 2017.

La enorme central de Taishan se ha convertido en un símbolo de la apuesta de China por la energía nuclear.
Fuente: www. tecnatom.es.


LA ENERGÍA NUCLEAR EN EL MUNDO. TABLA DE ELABORACIÓN PROPIA SOBRE LOS DATOS DEL INFORME ANUAL DE DICIEMBRE DE 2014 DE LA OIEA (Organismo Internacional de la Energía Atómica).

         
PAÍSES CON ENERGÍA NUCLEAR

REACTORES
FUNCIONANDO
REACTORES
EN CONSTRUCCIÓN
ELECTRICIDAD NUCLEAR SUMINISTRADA EN 2014
EXPERIENCIA OPERACIONAL TOTAL HASTA 2014


Nº DE  UNIDADES

TOTAL DE MW(e)

Nº DE UNIDADES

TOTAL DE MW(e)

 Tw-h
% del
TOTAL

AÑOS

MESES
ALEMANIA
             12074

 91,8       15,8
 808            1
ARGENTINA
      3          1627
                    25
   5,3          4,1
   73            2
ARMENIA
      1            375

   2,3        30,7
   40            8
BIELORRUSIA

      2           2218


BÉLGICA
      7          5927
    
  32,1       47,5
  268           7
BRASIL
      2          1884
      1           1245
  14,5        2,9 
    47           3
BULGARIA
      2          1926

  15,0       31,8
  157           3
CANADÁ
    19          1350

  98,6      16,8
  674           6
CHINA
    23        19007
    26         25756
 123,8       2,4
  181           7
R. DE COREA
    23        20717
      5           6370
 149,2     30,4
  450           1
E.A. U.

      3           4035


ESLOVAQUIA
     4           1814
      2             880
  14,4       56,8
  152           7
ESLOVENIA
      1            688

    6,1       37,3
    33           3
ESPAÑA
      7          7121

   54,9      20,4
  308           1
EE.UU.
    99        98639
      5           5633
 798,6      19,5
4012           4
F. DE RUSIA
    34        24654
      9           7371
 169,1      18,6
 1157          3
FINLANDIA
      4          2752
      1           1600
   22,6      34,7
   143          4
FRANCIA
    58        63130
                1630
 418,0      76,9
 1990          4
HUNGRÍA
      4          1889

   14,8      53,6
   118          2
INDIA
    21          5308
      6           3907
   33,2        3,5
   418          6
IRÁN
                 915

     3,7        1,5
       3          4
JAPÓN
    48        42388
                2650
     0,0        0,0
 1694          4
MÉXICO
      2          1330

        9        5,6
     45        11
PAÍSES BAJOS
                 482

     3,9        4,0
     70          0
PAKISTÁN
      3            690
      2             630
     4,6        4,3
     61          8
REINO UNIDO
    16          9373

   57,9      17,2
 1543          7
REP. CHECA
      6          3904

   28,6      35,8
   140        10
RUMANÍA
      2          1300

    10,8     18,5
     25        11
SUDÁFRICA
      2          1860

    14,8     6,2
     60          3
SUECIA
    10          9470

    62,3    41,5
   422          6
SUIZA
      5          3333

    26,5    37,9
   199        11 
UCRANIA
     15       13107
      2           1900
    83,1    49,4
   443          6




















































En la siguiente web se pueden conocer DESDE EL AIRE, VÍA SATÉLITE, el emplazamiento e instalaciones de las principales CENTRALES NUCLEARES del mundo:
http://maps.apocalx.info/construcciones-edificios-puentes/centrales-nucleares/

La energía nuclear en España

En 2015 la energía nuclear ha proporcionado la quinta parte de la producción eléctrica del país, un 20,3%, a través de los siete reactores nucleares actualmente operativos: Almaraz I y II (Cáceres), Ascó I y II (Tarragona), Cofrentes (Valencia), Trillo (Guadalajara) y Valdellós II (Tarragona). La central de Santa María de Garoña (Burgos), la más antigua de las centrales españolas, se encuentra actualmente inactiva, tras ser cerrada en 2012 una vez transcurridos los 40 años de vida útil de la central. Otras dos centrales, valdellós I y José Cabrera se encuentran en proceso de desmantelamiento (la segunda de ellas está cerca de completar dicho proceso y se encuentra desmantelada en un 70%).




La central de Cofrentes, en Valencia, fue inaugurada en 1984 y aún continúa en funcionamiento. Fuente: Iberdrola.es



La central José Cabrera, conocida como Zorita, está actualmente en proceso de desmantelamiento. Fuente: www.tecnatom.



Desde los años 50, se desarrolló en España un gran interés político por la energía nuclear, el régimen franquista apostó fuerte por ella y creó las primeras centrales nucleares. En los años 60 se inicia la construcción de la que sería la primera central nuclear española, la de Santa María de Garoña, en Burgos, que inició su actividad en 1971. Tras la llegada al poder del PSOE en 1982, se suspendieron la mayoría de los proyectos de energía nuclear, en medio de un fuerte rechazo social a la energía nuclear, que se acrecentó a raíz del accidente en la central ucraniana de Chernobyl en 1986. En 1984 se aprobó una moratoria nuclear, que suponía la parálisis temporal de la nuevas construcciones. Proyectos como los de Santillán o Escatrón se apartan sin llegar a iniciarse la construcción. En 1991 se paralizan las obras de siete centrales nucleares proyectadas y avanzadas en su construcción: Lemoniz I y II, Valdecaballeros I y II, Trillo II, Regodola I y Sayago I. Las grandes inversiones ya realizadas no impidieron su paralización y las compañías eléctricas tuvieron que enfrentar enormes pérdidas.
En Extremadura se encuentra la central de Almaraz, ubicada junto al río Tajo, cuya agua utiliza para su refrigeración. Empezada a construir en 1973 su primer reactor empezó a funcionar en 1981 y el segundo en 1983. Hoy produce el 7,6 % de la producción eléctrica de España y casi el 25% de la energía de origen nuclear que se produce en el país. En total, las instalaciones ocupan una superficie de más de 1600 hectáreas.

La central nuclear de Almaraz tiene dos reactores que funcionan desde 1981 y 1983 respectivamente.
Fuente: Foro Nuclear.
Vista aérea de la central nuclear de Almaraz, situada en las márgenes del río Tajo. Fuente: Foro Nuclear.






Sala de control de la central nuclear de Almaraz.  Fuente: Foro Nuclear.

Piscina de agua en el interior de la central nuclear de Almaraz. Fuente: periódico HOY.

España cuenta con un centro de almacenamiento de residuos radiactivos de baja y media actividad en El Cabril (Córdoba) y existe un proyecto de Almacen Temporal Centralizado (ATC) de residuos nucleares de alta actividad en Villar de Cañas (Cuenca) que se encargaría de almacenar el combustible nuclear gastado, hoy depositado en las propias centrales nucleares, para así concentrarlo en un solo emplazamiento. Además España cuenta en Juzbado, salamanca, con una fábrica de combustible nuclear que proporciona uranio enriquecido a las centrales de todo el país, así como a plantas nucleares de otros países como Bélgica, Francia o Suecia.

Almacén de residuos nucleares de baja y media actividad de El Cabril (Córdoba). Fuente: www.enresa.es
La energía nuclear española se encuentra en la actualidad en un momento clave, en una auténtica encrucijada. Su futuro depende de la evolución de los acontecimientos y de las decisiones políticas que se tomen a corto plazo respeto a dos cuestiones: por un lado, la reactivación o no de la central de Garoña, hoy inactiva, por otro lado la creación de un centro de almacenamiento de residuos nucleares en Villar de Cañas (Cuenca). Ambos han sido ampliamente rechazados por una opinión pública muy sensible a los problemas que genera la energía nuclear y que se han puesto en evidencia a raíz del accidente en la central japonesa de Fukushima.
La industria nuclear española necesita un almacen para residuos de alta actividad que no existe en España (el de El Cabril es de resudos de baja y media actividad). Hasta ahora el combustible nuclear gastado, altamente radiactivo, se guarda en las propias centrales, en las piscinas de sus reactores o en almacenes temporales individualizados. Pero en un futuro no muy lejano su capacidad de almacenamiento se verá desbordada, de ahí la necesidad de un Almacén Temporal Centralizado para dichos residuos. Sin embargo, la hostilidad de amplios sectores manchegos al proyecto ha llevado al nuevo gobierno socialista de la Junta de Castilla-La Mancha, salido de las elecciones de 2015, a oponerse al proyecto y enfrentarse al gobierno nacional, controlado por el PP. Actualmente el proyecto se haya paralizado y ambas administraciones enfrentadas.

Estructura del Almacén de residuos nucleares de alta actividad proyectado en Villar de Cañas (Cuenca). Fuente: CLMpress.

La otra polémica clave se centraría en el futuro de la central burgalesa de Garoña. En realidad el debate va más allá. El gobierno nacional y el Partido Popular defienden que las centrales nucleares del país puedan prolongar su actividad más allá de los 40 años, hasta los 60 años, lo que supondría de hecho la reactivación de la central de Garoña. Por el contrario, la mayoría del nuevo congreso salido de las urnas en 2015 se opone a ello. La mayoría de los partidos políticos han pedido al Consejo de Seguridad Nacional que no reabra las instalaciones de la central, aunque las empresas eléctricas propietarias pretenden volver a engancharla a la red pronto. La consecuencia de estas decisiones es grande. Si la decisión es que se mantenga el límite de los 40 años de vida útil de una central, en el año 2028 ya no quedará ninguna central nuclear en funcionamiento en España, una vez que la más moderna de ellas, la de Valdellós II, llegué a las cuatro décadas de actividad. Si por el contrario, las centrales ven prolongada su vida útil, entonces tendremos energía nuclear para rato, pues la de Garoña no cerraría hasta 2031 y la última de ellas lo haría casi a mitad de siglo XXI.
Las grandes compañías eléctricas defienden la prórroga nuclear por el supuesto buen estado de las centrales, que según ellas, y con algunas reformas, podrían continuar décadas funcionando en condiciones de total seguridad. Por el contrario, los movimientos ecologistas, denuncian la creciente peligrosidad de unas instalaciones. que según ellas, resultan ya anticuadas y obsoletas.
Una nueva entrada de este blog analizará las ventajas e inconvenientes de la energía nuclear, intentado aportar información para que todos tengamos una opinión fundamentada al respecto.

Manifestación en la cercana Vitoria contra la reapertura de la central nuclear de Garoña. Fuente: EFE.