BLOG DE JOSÉ ANTONIO DONCEL DOMÍNGUEZ (I.E.S. LUIS CHAMIZO, DON BENITO, BADAJOZ)
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sábado, 10 de junio de 2017

Comentario de un plano urbano








1. DEFINIR EL PLANO URBANO

El plano urbano lo podemos definir como la representación gráfica de una ciudad hecha a escala, en el que se muestra la distribución de los espacios edificados (viviendas, edificios públicos…) y de los espacios libres (calles, plazas, parques…) de una ciudad. El plano urbano nos muestra la estructura y partes de una ciudad, así como los elementos que la forman. A través de la lectura e interpretación de un plano y de sus partes y elementos podemos saber cuáles han sido las diferentes etapas del crecimiento de la ciudad y conocer su historia.

2. IDENTIFICAR Y EXPLICAR EL EMPLAZAMIENTO Y SITUACIÓN DE LA CIUDAD

Emplazamiento: lugar concreto sobre el que se asienta la ciudad (y en especial, la ciudad inicial): colina, orilla de un río, borde del mar, en el centro de un valle... Hay que observar la existencia de barreras de fijación (río, mar…) que limiten o determinen el crecimiento de la ciudad. Hay que relacionar ese emplazamiento con las funciones que habrían dado origen a la ciudad (defensiva-estratégica, económica-comercial, político-administrativa, religiosa, etc.).
Situación: relacionada con el entorno más amplio (contexto nacional y regional), convertida la ciudad en puerto clave, encrucijada de comunicaciones, etc. En este sentido organizaría espacios amplios, regiones, etc.
Una vez establecido el emplazamiento inicial, debemos observar la expansión posterior desde el núcleo inicial (generalmente el casco viejo): en qué dirección y de qué manera (teniendo en cuenta los posibles obstáculos naturales). Identificamos el ensanche que arranca siempre del casco antiguo, y el posterior desarrollo de la periferia. Igualmente señalar la situación más o menos central que puede tener la ciudad en la actualidad.

3. DELIMITACIÓN Y DESCRIPCIÓN DE LAS ZONAS QUE ESTRUCTURAN LA CIUDAD

Las tres zonas que suelen estructurar la mayoría de las ciudades españolas son tres: el casco viejo, ensanche y periferia. Utilizamos para ello las llamadas líneas de fijación, son aquellas como ríos o infraestructura viaria, que delimitan el crecimiento de la ciudad. Las situamos en el tiempo, dentro de la evolución histórica de la ciudad.

4. ESTABLECER EN CADA PARTE DE LA CIUDAD LOS ELEMENTOS BÁSICOS QUE DEFINEN LA MORFOLOGÍA URBANA 

Entre estos elementos, algunos se ven, otros se intuyen a partir de los conocimientos que tenemos sobre el tema:
-    Trazado o plano: señalar y explicar el tipo de plano, irregular, ortogonal, radiocéntrico o lineal.
-     Edificación: por un lado, señalar la trama urbana o disposición de los edificios (puede ser cerrada con edificios juntos y muy próximos, o abierta, con edificios con espacios entre sí), por otro lado, el tipo de edificación (edificios bajos o en altura, individuales o colectivos).
-      Los usos del suelo: existencia o no espacios públicos, de grandes vías o avenidas, de zonas verdes, polígonos industriales, áreas de servicio, zonas residenciales, etc. En relación con ello, el predominio de un tipo de actividad económica u otra (actividades tradicionales o modernas, predominio del sector industrial o del terciario).
-         Problemática actual: análisis de los problemas principales que se viven en cada área urbana, así como de las iniciativas y soluciones puestas en marcha para solucionarlos.

5. SITUAR Y ANALIZAR EL CASCO HISTÓRICO

a) Análisis del plano:
-     Observar la pervivencia o no de la muralla, que casi seguro existió, y explicar su función (defensa y refugio, fiscalidad). Si no se encuentra, señalar su posible derribo por el crecimiento urbano de la segunda mitad del XIX: debemos observar si se crearon paseos de ronda o circunvalación en su lugar.
-    Determinar el tipo de plano y explicar sus características. En España generalmente será irregular (calles estrechas y retorcidas, sin geometría y con desorden e irregularidad), aunque en ocasiones, podemos encontrar otro tipo de plano (lineal en algunas ciudades del camino de Santiago como Logroño, ortogonal en ciudades que mantienen el trazado romano como Tarragona o Villareal, radiocéntrico en urbes como Vitoria).
-        Observar si se aprecian modificaciones de épocas posteriores en el plano, como la apertura de calles y plazas de trazado regular (es el caso de Madrid, con su plaza mayor geométrica o la Gran Vía).

b) Análisis de la edificación:
-     La trama es generalmente compacta y cerrada, pues los edificios se disponen muy próximos entre sí, con manzanas cerradas, y existen muy pocos espacios abiertos (plaza del mercado o del entorno de la iglesia). Hay que señalar que esto suele deberse al crecimiento urbano intramuros, con una muralla que envuelve la ciudad, así como a la desamortización del siglo XIX, que supuso la venta de espacios propiedad de la iglesia y que incluía patios y huertos, después edificados).
-        El tipo de edificios no es visible directamente en el plano, pero se intuye que predominan los edificios de baja altura e individuales, que sin embargo, con el tiempo han experimentado una creciente verticalización y muchos se han convertido en colectivos.  En el casco antiguo encontramos los edificios históricos y de valor artístico y monumental, que conviene situar (palacios, iglesias, catedral, ayuntamiento, etc.).

c) Usos del suelo:
Uso del suelo básicamente residencial (viviendas). A nivel económico, pervivencia de oficios tradicionales, pequeño comercio y talleres artesanos. En la actualidad se ha producido una renovación, proliferando edificios oficiales y de la administración, así como establecimientos de restauración y hoteles ligados al creciente uso turístico.

d) Problemática actual del casco viejo:
Señalar el deterioro físico sufrido por calles y edificios, así como la dificultad del tránsito de vehículos, lo que restringe la movilidad de los habitantes. Ligado a estos factores, se ha producido en muchos casos un deterioro social: la población con más recursos abandona la ciudad vieja buscando espacios y calidad de vida, por lo que queda población anciana y de bajos recursos, creándose problemas de envejecimiento y marginalidad. Actualmente, la mayoría de los cascos históricos han sido renovados y rehabilitados, buscando la atracción del turismo, reconstruyéndose edificios de gran tamaño y dándoles un nuevo uso terciario (administración, hoteles y restauración)

6. SITUAR Y ANALIZAR EL ENSANCHE

a) Analisis de su desarrollo:
Localizamos el ensanche, ubicado junto al casco histórico, y determinamos las causas de su desarrollo: crecimiento de la población, elección como capital de provincia o proceso de industrialización. Señalamos la época de su desarrollo: segunda mitad del siglo XIX en el caso de las grandes ciudades españolas como Barcelona o Madrid, primer tercio del siglo XX, en el caso de las ciudades más pequeñas como la mayoría de las capitales de provincia. Marcar el contraste entre el ensanche burgués (bien dotado de servicios) y los barrios obreros industriales (infradotados y con viviendas de baja calidad) que sufrían un rápido deterioro.

b) Análisis del plano:
Generalmente se trata de un plano ortogonal (plano regular, con calles anchas y largas que se cruzan perpendicularmente, formando manzanas cuadradas).

c) Análisis de la edificación:
- La trama es menos densa y compacta que en el casco viejo, pero se suele estructurar en forma de manzanas cerradas.
- En cuanto a los edificios, predominan las viviendas colectivas y en altura, con bloques de pisos

d) Usos del suelo:
Abundan más los espacios abiertos, grandes avenidas, plazas y zonas verdes. A nivel económico existe un predominio de los usos terciarios y comerciales, ya que la industria ha sido llevada en las últimas décadas, y en la mayoría de los casos, hacia la periferia urbana. La terciarización es visible en el desarrollo en esta zona del CBD (centro comercial, financiero y administrativo de la ciudad).

e) Problemática actual del ensanche:
El contraste entre los ensanches burgueses bien dotados y los barrios proletarios infradotados de servicios, se ha visto muy mitigado, aunque aún hoy persiste.
Aumento excesivo de los precios del suelo y la vivienda, lo que favorece el asentamiento de la población más joven.
                           
7. SITUAR Y ANALIZAR LA PERIFERIA URBANA

a)      Análisis de su desarrollo:
Situamos la periferia en las zonas exteriores que rodean el centro urbano. Hoy incluye una parte importante de la extensión actual de cualquier ciudad española. Las ciudades españolas tuvieron su época de mayor crecimiento a partir del desarrollismo de la década de 1960 y 1970, cuando el proceso de industrialización y crecimiento económico provocan un enorme éxodo rural. En las últimas décadas, ese crecimiento se ha consolidado en zonas aún más periféricas, incluyendo un proceso de suburbanización que ha supuesto la proliferación de urbanizaciones en las zonas y localidades cercanas a la ciudad. Todo ello dificulta la delimitación de las zonas rurales y urbanas.

b)     Usos del suelo y áreas diferenciadas:
La economía ha ido basculando cada vez más hacia la periferia, por lo que los usos industriales y terciarios son cada vez mayores. Surgen grandes polígonos industriales, debido a que la industria se ha ubicado en zonas periféricas (mayor accesibilidad, costes menores del suelo, contaminación generada). Surgen también áreas de equipamientos, que incluyen servicios, como hospitales o universidades, y grandes superficies comerciales. Igualmente aparecen enormes espacios dedicados a las infraestructuras de comunicaciones (autovías, rotondas, circunvalaciones, aeropuertos, etc.). Junto a ellas, se desarrollan amplias áreas residenciales.

c)      Análisis de las áreas residenciales:
- Las áreas residenciales suelen tener un plano mixto, con tendencia a la regularidad y al plano ortogonal, aunque de forma menos marcada que en el ensanche.
- La trama es en ocasiones cerrada, aunque muchos barrios están estructurados en trama abierta (muy habitual en los años del desarrollismo), con espacios abiertos entre los edificios.
- La edificación se produce en altura y es colectiva, formada por bloques de pisos, aunque en las últimas décadas y en las zonas más periféricas dominan las urbanizaciones de viviendas unifamiliares (adosados o viviendas exentas) de baja altura.

d) Polígonos industriales:
En ellos se sitúan fábricas, almacenes y talleres. Suelen estar en zonas de fácil accesibilidad, con trama cerrada y plano muy regular, generalmente ortogonal, con calles anchas y largas.

e) Problemática actual de la periferia:

Desigualdad social entre barrios de clase alta y media y barrios de clase baja, con fuertes contrastes sociales. A ello habría que añadir la proliferación en las zonas periféricas del chabolismo, que persiste sobre todo en las grandes ciudades. El desarrollo de una política social de viviendas (Viviendas de Protección Oficial) ha posibilitado la práctica erradicación del chabolismo en las ciudades medias y pequeñas españolas.

COMENTARIO DEL PLANO DE VALENCIA



1. DEFINICIÓN DE PLANO URBANO

El plano urbano lo podemos definir como la representación gráfica de una ciudad hecha a escala, en el que se muestra la distribución de los espacios edificados (viviendas, edificios públicos…) y de los espacios libres (calles, plazas, parques…) de una ciudad. El plano urbano nos muestra la estructura y partes de una ciudad, así como los elementos que la forman. A través de la lectura e interpretación de un plano y de sus partes y elementos podemos saber cuáles han sido las diferentes etapas del crecimiento de la ciudad y conocer su historia.

Panorámica de la ciudad de Valencia en 1858. Fuente: elmundo.es


2. EMPLAZAMIENTO Y SITUACIÓN

Valencia es una ciudad de origen romano (aunque su trazado tiene origen medieval) que se ubica en las proximidades del Mar Mediterráneo, en un meandro del río Turia muy cerca de su desembocadura en el golfo de Valencia. Se sitúa en una zona elevada, lo que le da una mayor capacidad defensiva y además la aisla más de las posibles inundaciones. Posteriormente, la cuidad crecerá a un lado y otro del río Turia, inicialmente hacia el sur con el ensanche y posteriormente en todas direcciones, lo que le permitirá unirse con otras poblaciones cercanas como El Grao (el puerto).
Su situación, desde la época romana hasta la medieval, resultó siempre muy favorable a nivel comercial, político y estratégico. Tenía una situación estratégica respecto a las rutas y vías de comunicación, no en vano se hallaba en la calzada romana que discurría por la costa mediterránea y además estaba favorecida por un entorno agrícola muy rico. Por otro lado, se ve favorecida por la proximidad al mar  y la existencia de un puerto en sus inmediaciones. Hoy la ciudad tiene un papel central en el contexto nacional derivado de la riqueza agrícola, de su posición geográfica estratégica en el contexto económico e industrial español y de su puerto, el segundo de España a nivel comercial.

3. DELIMITACIÓN DE LAS DISTINTAS ZONAS DE LA CIUDAD

Podemos identificar el casco viejo, en el centro, junto al meandro del Turia, que nos mostraría el espacio ocupado por la ciudad durante la época preindustrial, hasta el siglo XIX. Al sur del casco viejo podemos identificar el ensanche de la ciudad industrial surgido a partir de la segunda mitad del siglo XIX y ampliado en las primeras décadas del siglo XX. Ambos espacios están separados por unas calles que circunvalan el casco viejo y que forman la ronda que sustituyó a la muralla. Más allá, aunque apenas visible en el plano (salvo en la zona norte, en la otra margen del río), se observan los barrios periféricos que constituirían buena parte de la ciudad actual y que surgirían a partir de la segunda mitad del siglo XX.

Casco viejo de Valencia. Fuente: geoperspectivas2bachiller.blogspot.com.es

4. SITUAR Y ANALIZAR EL CASCO HISTÓRICO

Como en la mayoría de las ciudades españolas, la muralla no se ha conservado (aunque sí algunas de sus puertas). Se trataba de una muralla de origen medieval que tendría una función defensiva y fiscal, y que se derribó por el crecimiento urbano durante la segunda mitad del siglo XIX, cuando se convirtió en un obstáculo para el desarrollo urbano y además carecía ya de utilidad. En su lugar, y tras su derribo, surgió un enorme paseo de ronda que circunvala el casco viejo y que es perfectamente visible en el plano.
Como en la mayoría de las ciudades españolas, el plano del casco histórico es  irregular (calles estrechas y retorcidas, sin geometría y con desorden e irregularidad, falta de espacios abiertos y plazas sin formas definidas). Esta irregularidad es observable especialmente en la zona norte, donde se haya la catedral.
Observamos como la parte sur del casco viejo es mucho más regular, por lo que probablemente sufrió modificaciones en el siglo XIX, abriéndose nuevas calles y plazas.
La trama es compacta y cerrada, pues los edificios se disponen muy próximos entre sí, con manzanas cerradas y pocos espacios abiertos, aunque algunos se abrieron posteriormente. Hay que señalar que esto suele deberse al crecimiento urbano intramuros, con una muralla que envolvía la ciudad, así como a la desamortización del siglo XIX, que supuso la venta de espacios propiedad de la iglesia y que incluía patios y huertos, después edificados.
El tipo de edificios no es visible directamente en el plano, pero se intuye que predominaron los edificios de baja altura, con frecuencia individuales, que sin embargo, con el tiempo han experimentado una creciente verticalización y la mayoría se han convertido en colectivos. En el casco antiguo encontramos los edificios históricos y de valor artístico y monumental, ese es el caso de la catedral de Valencia, así como varias iglesias y palacios.
Los usos del suelo en época preindustrial serían residencial (viviendas), industrial (oficios tradicionales y artesanía textil) y comercio ligado al puerto cercano. En la actualidad se ha producido una renovación, la industria se haya en la periferia y proliferan edificios oficiales y de la administración, así como establecimientos de restauración y hoteles ligados al creciente uso turístico. En la parte sur, renovada urbanísticamente, se desarrollaran actividades terciarias ligadas al comercio, los espectáculos o los bancos.
Es posible que amplias zonas del casco viejo, sobre todo en la zona norte, hayan sufrido un fuerte deterioro físico en calles y edificios, a lo que hay que añadir la dificultad del tránsito de vehículos, lo que restringe la movilidad de los habitantes. Ligado a estos factores, es probable que en muchos casos haya habido un deterioro social: la población con más recursos abandona la ciudad vieja buscando espacios y calidad de vida, por lo que queda población anciana y de bajos recursos, creándose problemas de envejecimiento y marginalidad.
Actualmente, como la mayoría de los cascos históricos habrá sufrido procesos de renovación y rehabilitación, buscando la atracción del turismo, reconstruyéndose edificios de gran tamaño y dándoles un nuevo uso terciario (administración, hoteles y restauración).

Plano de Valencia realizado por el padre Tosca en 1704. Fuente: elmundo.es





5. SITUAR Y ANALIZAR EL ENSANCHE

El ensanche se ubica junto al casco histórico, envolviéndolo por el sur. Se construirá en la segunda mitad del XIX y principios del XX y trata de hacer frente al crecimiento de la población debido al desarrollo agrícola del entorno, el proceso de industrialización, el crecimiento de la actividad del puerto cercano y la capitalidad provincial. Los barrios obreros de la época, debido a su rápida degradación, hoy apenas serán reconocibles, aunque lo lógico es que estuvieran en torno al puerto cercano de El Grao.
Tiene un plano ortogonal (plano regular, con calles anchas y largas que se cruzan perpendicularmente, formando manzanas cuadradas).
La trama es menos densa y compacta que en el casco viejo, pero se estructura también en forma de manzanas cerradas.
En cuanto a los edificios, predominan las viviendas colectivas y en altura, con bloques de pisos.
Abundan más los espacios abiertos, grandes avenidas, plazas y zonas verdes. A nivel económico existe un predominio de los usos terciarios y comerciales, ya que la industria ha sido llevada en las últimas décadas, y en la mayoría de los casos, hacia la periferia urbana. Observamos una gran estación de ferrocarriles dentro del ensanche.
El excesivo precio del suelo y la vivienda no favorece el asentamiento de la población más joven.


6.  SITUAR Y ANALIZAR LA PERIFERIA URBANA

La periferia apenas es visible en el plano, aunque podemos comentar algunos aspectos generales. Situamos la periferia en las zonas exteriores que rodean el centro urbano. Hoy incluye una parte importante de la extensión actual de cualquier ciudad española. Las ciudades españolas tuvieron su época de mayor crecimiento a partir del desarrollismo de la década de 1960 y 1970, cuando el proceso de industrialización y crecimiento económico provocaron un enorme éxodo rural. En las últimas décadas, ese crecimiento se ha consolidado en zonas aún más periféricas, incluyendo un proceso de suburbanización que ha supuesto la proliferación de urbanizaciones en las zonas  y localidades cercanas a la ciudad. Todo ello dificulta la delimitación de las zonas rurales y urbanas.
La economía ha ido basculando cada vez más hacia la periferia, por lo que los usos industriales y terciarios son cada vez mayores. En Valencia, centro de una zona industrial y económicamente desarrollada, con un gran puerto de exportación e importación, existen grandes polígonos industriales, debido a que la industria se ha ubicado en zonas periféricas (mayor accesibilidad, costes menores del suelo, contaminación generada). Existirán también áreas de equipamientos, que incluyen servicios, como hospitales o universidades, y grandes superficies comerciales. Igualmente, surgen enormes espacios dedicados a las infraestructuras de comunicaciones (autovías, rotondas, circunvalaciones, aeropuertos, etc.). Junto a ellas, se desarrollan importantes áreas residenciales. Estas tendrán un plano mixto, con tendencia a la regularidad y al plano ortogonal, aunque de forma menos marcada que en el ensanche. La trama es en ocasiones cerrada, aunque muchos barrios están estructurados en trama abierta (muy habitual en los años del desarrollismo), con espacios abiertos entre los edificios. La edificación se producirá en altura y será colectiva, formada por bloques de pisos, aunque en las últimas décadas y en las zonas más periféricas dominan las urbanizaciones de viviendas unifamiliares (adosados o viviendas exentas) de baja altura.
En los polígonos industriales se ubican las fábricas, almacenes y talleres. Suelen estar en zonas de fácil accesibilidad, con trama cerrada y plano muy regular, generalmente ortogonal, con calles anchas y largas.
Especialmente llamativo en cuanto a los usos del suelo, es la creación de un enorme espacio verde en lo que fue el antiguo cauce del río Turia (desviado por otra zona) y en el que además se ha ubicado un espacio emblemático: la Ciudad de las Artes y las Ciencias, que se ha convertido en punto de referencia de la modernización y renovación urbanística de la ciudad.

Plano de Valencia en la actualidad. Fuente:proyectomarianmorenolara.wordpress.com

sábado, 3 de agosto de 2013

Planos de ciudades. Epílogo. Tipología de planos urbanos V


El casco medieval de la ciudad suiza de Berna en un enclave privilegiado desde el punto de vista defensivo. Una colina elevada rodeada por un meandro del río Aar.







 Diversos planos, múltiples causas  

Las ciudades tienen múltiples formas y contienen los más diversos tipos de planos, cada uno de ellos determinado por múltiples circunstancias y situaciones:
- En algunos casos el tipo de plano se ve determinado por el medio físico en que se sitúa a ciudad. Así ocurre con las ciudades medievales europeas, generalmente estructuradas a partir de un plano irregular por su adaptación a la topografía adversa en que se solían localizar, en enclaves con grandes posibilidades defensivas. 
- En otros casos, resultan decisivas las decisiones políticas o administrativas de las instituciones o estados, como ocurre con las ciudades de nueva creación del siglo XX y XXI, tendentes a planos mucho más organizados y regulares, ortogonales o radiocéntricos. Es el caso de las nuevas capitales de países como Australia -Camberra- y Pakistán -Islamabad-, o las ciudades creadas en la Union Soviética desde el triunfo de la revolución bolchevique. A este grupo pertenecerían también las urbes fundadas por el Imperio Romano y que resultaban el principal eje de su expansión, o las ciudades que los españoles fundaron, también según criterios geométricos, en la América hispana durante la época moderna, entre los siglos XV y XVIII.
- En el tipo de plano influyen igualmente las caracteristicas culturales y religiosas de la población que las habita, en función de las cuales construirán conscientemente un tipo u otro de ciudad. Es así que la ciudad musulmana tradicional, con su trazado denso e irregular, responde a unas formas de vida y unos conceptos culturales y religiosos derivados de la implantación del Islam.
- En ocasiones, determinadas circunstancias históricas explicarían la existencia de un tipo u otro de plano. Así, el plano lineal se desarrolló con frecuencia en ciudades de nueva creación que surgían en torno a vías de comunicación que habían alcanzado gran notoriedad en una época concreta, es el caso de las ciudades españolas que jalonaban el Camino de Santiago durante la Edad Media, o aquellas ciudades surgidas en torno al ferrocarril en el siglo XIX y principios del siglo XX, durante la expansión del hombre blanco por la América anglosajona o Argentina.

Una ciudad, varios planos

En todo caso, las ciudades son realidades vivas y dinámicas que con el tiempo pueden sufrir una modificación en su realidad socioeconómica, cultural, política o incluso geográfica. Cambian así las situaciones e influencias, lo que conlleva cambios importantes en su proceso de expansión. Así, lo más probable es que con el transcurrir del tiempo, en la mayoría de las ciudades convivan diversos tipos de planos. De esta forma, la ciudad puede tener un plano irregular en su casco viejo y desarrollar un plano ortogonal en su parte moderna, mientras algunos de sus barrios se estructuran de forma radiocéntrica. Igualmente una ciudad puede tener un inicial plano lineal, que después puede disiparse en un entramado irregular u ortogonal con los años y con el crecimiento de la ciudad.

En Madrid (España) podemos distinguir diversos tipos de planos.
La imagen satélite nos permite ver la evidente diferencia entre la Valencia (España) más antigua, con su plano irregular, y el ensanche que le rodea con un claro plano ortogonal.
Plano de Marraquech (Marruecos). Resulta evidente el contraste entre la ciudad vieja, con su plano irregular y su denso entramado de calles estrechas y callejones sin salida, y la ciudad moderna, con un plano ortogonal y radiocéntrico, mucho más regularizado y despejado, con sus calles anchas y espacios abiertos.








No hay un plano para cada época

Al contrario de lo que con frecuencia se suele pensar, no hay un tipo de plano más propio de determinadas épocas.  Es verdad que las actuales necesidades de transporte y el desarrollo del tráfico, así como la mayor planificación de los espacios urbanos que de ello se deriva, conlleva la presencia sistemática en las ciudades modernas de un tipo de plano mucho más regularizado, generalmente con una estructura ortogonal o radiocéntrica, con grandes espacios abiertos y amplias avenidas. Sin embargo, eso no significa que los cascos viejos tengan que tener por fuerza un plano mucho más irregular. Esto sería aplicable a las ciudades viejas de origen medieval de Europa o el Islam - y ni siquiera, porque como hemos visto algunas de ellas tienen un plano regular-, pero en ningún caso a las de otras culturas y sociedades. Asi, las ciudades del Imperio Romano eran el resultado de una concienzuda planificación, regularizadas y ortogonales, como también era el caso de la tradicional ciudad china de las dinastías Ming o Qing. Un plano ordenado y ortogonal era también el que se aplicó en la América hispana a la hora de colonizar el continente. Esto permite, para sorpresa de muchos, encontrar imágenes como la inferior: como en otras muchas ciudades latinoamericanas, en la ciudad boliviana de Sucre resulta inconfundible su casco viejo, no por su trazado denso e irregular, sino por su plano en cuadrícula, especialmente ordenado, que contrasta con la parte moderna de la ciudad. 

Esta imagen de Sucre (Bolivia) nos permite distinguir el casco viejo, la ciudad colonial fundada por los españoles en 1538. Las manzanas identicas y cuadradas de la parte inferior resultan inconfundibles y contrastan con la menor regularidad de la ciudad moderna.


En las anteriores entradas de este blog, todas dedicadas al urbanismo, hemos analizado los distintos tipos de planos urbanos existentes, visualizándolos a través de distintos ejemplos, ciudades de todos los continentes que nos permitían su conocimiento. Estas entradas aparecen con la etiqueta "Geografía física. Urbanismo" en la sección de "Temas". Todas ellas las exponemos a continuación con su respectivo enlace para que la consulta, si procede, sea más rápida:

El plano lineal. Tipología de planos urbanos I
El plano radiocéntrico. Tipología de planos urbanos II
El plano ortogonal o en cuadrícula. Tipología de planos urbanos III
El plano irregular. Tipología de planos urbanos IV

Para una posible profundización en los distintos aspectos de la ciudad y sus planos se pueden consultar estas presentaciones:

                             
                                                          Geografía Urbana from Ana Rey

                             
                                       Comentario del Plano Urbano from Isaac Buzo
                              
                                                   Morfologia urbana from copybird
                         
                                            Comentario de planos de ciudades españolas from mmhr

A la hora de comprobar los conocimientos adquiridos, Isaac Buzo nos ofrece una animación que nos conduce por el globo terráqueo parando en determinadas ciudades, cuyos planos nos presenta para que señalemos a qué tipo pertenecen. Cualquiera que haya podido analizar las entradas sobre urbanismo de este blog, antes señaladas, no tendrá ningún problema para resolver positivamente dicho ejercicio:

                    

lunes, 15 de julio de 2013

Plano urbano irregular: Tipología de planos urbanos IV


La "Parte Antigua" de Cáceres es uno de los mejores ejemplos de ciudad medieval de Europa. Mantiene su trazado irregular rodeado por una muralla. En su interior numerosos palacios e iglesias, así como una judería.

El plano irregular

El plano irregular no tiene una forma definida, sino que posee una estructura caótica y anárquica, las calles no siguen un orden previo y se presentan desordenadas, siendo con frecuencia estrechas, sinuosas y retorcidas, generando una percepción del espacio similar a un laberinto. Con frecuencia las calles ni siquiera mantienen una misma anchura a lo largo de su recorrido, variando también la altura de los edificios. Todo ello es consecuencia de la no existencia de una planificación o regulación en el proceso constructivo.
Este plano surgía, bien de forma natural, producto de un crecimiento orgánico, como ocurría en la mayoría de las ciudades medievales de la Europa cristiana, donde el burgo se adaptaba a la topografía existente; o bien como consecuencia de una forma concreta de concebir la sociedad y la vida familiar derivada de unos principios religiosos que marcaban el urbanismo, como ocurre durante el Islam medieval. En aquella época no existían medios de transporte modernos como los vehículos o tranvías que hubieran exigido una planificación de los espacio y una mayor amplitud de las calles, por otra parte la mayoría de las urbes estaban encerradas por una muralla, lo que propiciaba un trazado denso y apelmazado, en el que no había mucho lugar para los lugares abiertos y amplios, al tratarse de aprovechar el espacio al máximo.
En general, en la actualidad este plano irregular pervive en los cascos históricos de la mayoría de las ciudades europeas e islámicas e implica graves inconvenientes para el desenvolvimiento normal de la vida urbana, especialmente para el desarrollo del tráfico, ya que la estrechez de las vías y la ausencia de calles rectas, así como en ocasiones la conservación de la muralla, limita los desplazamientos y ayuda a congestionar la ciudad. Sin embargo, a nivel histórico y cultural, y sobre todo turístico, la conservación de tales ciudades resulta importante.


La ciudad medieval cristiana

No hay un plano específico de la ciudad medieval europea, por el contrario en ella podemos encontrar los tipos más variados. El rasgo unificador de la mayoría de las ciudades medievales -salvo excepciones como las bastidas del sur de Francia- es que son producto de un crecimiento orgánico y no planificado: así la herencia de la anterior urbe romana propició el desarrollo de algunos núcleos con plano ortogonal, que como Florencia o Turín se desarrollaron de forma natural sobre el trazado previo latino; por otro lado, la disposición de la ciudad a partir de una gran vía de comunicación derivaba en el surgimiento de planos lineales como ocurrió en muchas de las ciudades y pueblos del Camino de Santiago; por  último, no era infrecuente el desarrollo de un plano radiocéntrico, el caso de Amsterdam, al disponer la ciudad medieval de edificios y espacios, como la catedral, la plaza o el ayuntamiento, que centralizaban la vida de la ciudad y desde cuya situación central partían de forma improvisada las calles hasta la muralla. Y es precisamente el carácter orgánico y natural del crecimiento urbano, lo que propiciará el predominio del plano irregular en la mayor parte de las ciudades medievales. Estas se adaptaban al emplazamiento físico escogido, generalmente en una posición defensiva que buscaba lugares inexpugnables o de difícil acceso, con una topografía complicada e irregular: colinas y montañas, islas y cabos, cauces de ríos en lugares de confluencias o meandros que permitían su uso como fosos, etc. Estas localizaciones dificultaban su desarrollo y condicionaban su crecimiento, determinando la morfología urbana. A esto habría que añadir la existencia de una muralla que rodeaba el burgo y que reducía el espacio para la expansión urbana.
La ciudad se veía además constreñida por una muralla que rodeaba el burgo. En el interior sin embargo, había edificios a partir de los que se organizaba la ciudad, la catedral como edificio religioso, o el palacio municipal como edificio de la autoridad civil. En torno a ellos surgía la plaza que era utilizada para el desarrollo del mercado. La preeminencia de esos edificios, que destacaban en altura y tamaño y que solían ocupar una situación  céntrica, arteriaba una ciudad, que solía conformarse como un todo homogéneo, con sus callejuelas estrechas y retorcidas, construidas para circular a pie, con sus edificios bajos, aunque con el tiempo se sucedieron las distintas plantas. Muchas de las calles no estaban preparadas para el tráfico aislados, eran calles de pocos metros de ancho repletas de casas y talleres artesanos.

La villa medieval de Feurs (Francia). Miniatura del siglo XV.
La plaza del mercado y el palacio municipal, la catedral y la muralla con el castillo. Presentes todos los componentes del burgo medieval.
El dibujo nos muestra la estructura de la ciudad medieval.

El centro histórico de Siena es considerado la encarnación perfecta de una ciudad medieval. En él destacan la catedral y la torre del Palacio Público, situado en la hermosa Plaza del Campo.
Acerenza, en la Calabria italiana, es un típico enclave medieval. Asentado en una elevación a 800m de altura, se halla encerrado entre el río Bradano y el torrente Fiumarella.

La ciudad islámica

Con la expansión del Islam desde el Atlántico hasta el Indo, los árabes fueron fundando multitud de ciudades, marcadas todas por similares patrones. La mayoría de ellas se ajustaban a un plano irregular, no tanto por la falta de planificación y la tendencia al crecimiento orgánico propio de las ciudades cristianas, sino como producto de los principios religiosos y culturales que regían la nueva sociedad islámica en construcción. En primer lugar, supieron absorber buena parte de la arquitectura de las civilizaciones anteriores del Oriente Medio, como Egipto o Mesopotamia, de forma que los edificios se estructuraban a partir de recintos cerrados hacia los que miraban las construcciones: así ocurre en los palacios, las casas o las mezquitas, edificadas de espaldas al exterior. Además y por influencia religiosa, la sociedad islámica apostaba por el ámbito privado, y la vida familiar y urbana se retraía hacia el interior de esos espacios íntimos y personales. La existencia de sus habitantes transcurría en el interior de sus casas, no en la calle, porque el papel de la casa es central en la ciudad musulmana. Las viviendas solían ser de una sola planta, cerradas por terraza, siendo la ciudad un agregado de casas a las que se podía acceder a través de las calles. Estas eran simples corredores que unían dichos espacios habitables, especialmente estrechos -la regla de Mahoma era de siete pies de ancho-, intrincados, tortuosos y laberínticos, a veces cubiertos, convertidos en simples pasillos que conducen a las residencias, pero que son de difícil acceso y sin personalidad alguna, impidiendo la visión de conjunto y dificultando la orientación. Esta concepción de las calles conllevaba  la proliferación de adarves o callejones sin salida, cuya única misión era el acceso a las viviendas.
De hecho, y como consecuencia, ni siquiera existían espacios públicos abiertos como plazas o jardines, y tan solo el recinto de la mezquitas hacía las veces en este sentido, tocada generalmente por una enorme explanada interior. De hecho, el mismísimo  mercado o bazar se desarrollaba en las estrechas calles, estando a veces cubierto. La sensación de laberinto se acrecentaba porque, al revés que en la ciudad medieval cristiana, no existía un punto central del que partieran las principales calles: había lugares públicos de importancia como la mezquita o los baños, pero no eran determinantes en el desarrollo del trazado urbano.
Por todo ello, la trama urbana resultaba especialmente densa y compacta, rodeada por lo general por una muralla con insignes puertas de acceso, puertas que solían ser especialmente importantes a nivel urbanístico, convertidas en vestíbulos de entrada a la ciudad, que terminaban haciendo las veces de plaza. A un lado la medina, al otro los arrabales, los barrios situados fuera del recinto amurallado.



Estructura de la ciudad medieval islámica.

La ciudad islámica medieval con sus partes y edificios importantes.
Córdoba mantiene en su casco viejo la trama urbana compacta de una
 ciudad islámica, con el gran espacio de la mezquita como contrapunto.
El desorden marca el plano de la ciudad islámica, con las casas hacia
 el interior y la mezquita, con su gran patio, como edificio principal.

(1) TOLEDO  (2) AUGSBURGO (3) CARCASONNE (4) VENECIA (5) FEZ (6) ARGEL 
(7) JERUSALÉN (8) SANÁ (9) LAHORE.







Toledo es la capital de la Comunidad de Castilla-La Mancha y una de las ciudades monumentales más importantes de España. Se convirtió durante el Medievo y la Edad Moderna en una de las principales urbes castellanas, aunque en la actualidad apenas supera los 80.000 habitantes. Su situación estratégica entre el norte y sur peninsular le confirió siempre una especial importancia a nivel militar, comercial o de comunicaciones. Su casco antiguo se sitúa en una zona elevada rodeada por el Tajo en buena parte de su trazado, en lo que es un emplazamiento netamente defensivo. Aunque quedan vestigios de la Toletum romana, que después fue capital del reino visigodo, la Toledo antigua es una ciudad de trazado medieval e islámico que fue conquistada por los musulmanes y después reconquistada por los cristianos. Conocida como la "Ciudad de las Tres Culturas", en ellas coexistieron importantes poblaciones de mozárabes cristianos, musulmanes y judíos, alcanzando su explendor durante el reinado de Carlos V, al ser sede de su corte. A partir del siglo XVII iría perdiendo paulatinamente su relevancia. La ciudad tenía un trazado compacto al desarrollarse dentro de un recinto amurallado del que aún quedan importantes restos. Dentro se desarrollaba una trama cerrada e irregular, con calles estrechas y tortuosas marcadas por el trazado clásico musulmán de corrales, adarves, callejuelas y plazuelas. En él se ven también plazas y avenidas más amplias que corresponden a reformas posteriores, ya de finales de la Edad Moderna y sobre todo del siglo XIX.

Plano del casco histórico de Toledo.
Toledo mantiene el trazado medieval de las calles, denso e irregular.
Toledo se sitúa en un enclave defensivo privilegiado: una zona
 elevada, rodeada casi enteramente por un meandro del río Tajo.

Augsburgo, con sus 265.000 habitantes, es una de las ciudades más pujantes de la industriosa y rica Baviera. La ciudad natal de Bertold Brecht o del padre de Mozart, el músico Leopold Mozart, es además una de las más antiguas de Alemania, fundada por los romanos como Augusta Vindelicorum en la ruta que unía Roma con Germania, la Vía Claudia. Se desarrolló en el Medievo sobre el plano clásico irregular medieval y encontró una enorme expansión urbanística en el siglo XV y XVI, momento en que se convirtió en uno de los principales centros económicos y financieros de Europa. Siguiendo el trazado medieval, que incluía un recinto amurallado del que se conservan algunos restos, florecieron grandes casonas y palacios propios de la gran burguesía floreciente, que incluía a algunos de los mayores banqueros de la época, es el caso de los Welser o los Fugger, los prestamistas del Papa y Carlos V. Especialmente los Fugger hicieron de mecenas en capillas e iglesias, levantaron palacios y promovieron algunas de las ampliaciones realizadas a principios del siglo XVI en la ciudad medieval -como la realizada en el suburbio de San Jacobo-, pero su más destacada aportación fue la construcción con espíritu filantrópico de la Fuggerei, el primer complejo de viviendas sociales construido en Europa. Con calles rectílineas y algunos servicios comunes, se hallaba incrustado en el casco viejo y todavía hoy rompe su irregularidad (ver foto). Todo el esplendor de la ciudad fue desapareciendo en el siglo XVII, especialmente tras la guerra de los Treinta Años, momento en que fue tomada y sitiada por los suecos, lo que supuso una brusca interrupción en su desarrollo urbano.

Plano del casco viejo de Augsburgo.
El Augsburgo medieval mantiene la irregularidad en su trazado urbano.
Vista aérea del casco histórico de la ciudad de Augsburgo.
En el corazón del casco viejo de Augsburgo destaca el Fuggerei,
complejo de viviendas sociales puesta en marcha por los grandes
 banqueros de la época, los Fugger.

La ciudadela de Carcasonne, conocida como La Cité, es uno de los ejemplos de ciudad medieval fortificada mejor conservados de Europa. Situada en una elevación junto al río Aude, la ciudad está rodeada por una doble muralla con más de tres kilómetros de muro, en cuya cara oeste se situa el castillo de los vizcondes de Trencavel, del siglo XII. Sería en el siglo XIII cuando se reforzarían las murallas interiores y se construiría el recinto exterior, lo que hizo de la ciudad un bastión inconquistable, defendido con 52 torres. En su interior se desarrolla una clásica urbe medieval con un trazado irregular de calles estrechas y retorcidas, casas construidas con entramados de maderas y una organización en barrios gremiales, donde destacan dos grandes edificaciones, por un lado el castillo y por otro lado la basilica de Saint-Nazaire. A partir del XVII la ciudad pierde relevancia y sufre un paulatino abandono, cayendo en la ruina, hasta que en la segunda mitad del siglo XIX se realiza una enorme esfuerzo de restauración bajo la dirección de Eúgene Viollet-le-Duc, no exento de errores y controversia. Hoy está inscrita por la UNESCO en su lista de Patrimonio Mundial.

Resulta imponente el perfil amurallado de la ciudad vieja de Carcasonne.
Encerrado en el doble recinto amurallado se desarrolla el entramado urbano
 de Carcasonne. En su interior destacan el castillo y la iglesia de St. Nazaire.
Plano de la ciudad medieval de Carcasonne. En verde el castillo, en rosa la iglesia de St. Nazaire, en amarillo
  y rojo los dos recintos amurallados.

Venecia, con unos 270.000 habitantes, es hoy una de las mayores ciudades industriales del norte de Italia. La ciudad antigua se desarrolla en la llamada laguna de Venecia, una laguna costera salada localizada en el norte del mar Adriático, y se haya repartida entre la gran isla y otras más pequeñas como Burano o Murano. Se llega a ella desde tierra fime a través del Puente de la Libertad, que desemboca en la Piazzale Roma. En el interior de la ciudad no hay vehículos y la ciudad se estructura a partir de callejuelas y sobre todo de más de 150 canales desarrollados a modo de calles, con un trazado sinuoso que hace difícil la orientación del visitante y que nos recuerda un laberinto. Los canales se ven atravesados por más de 400 puentes. El conjunto se estructura entorno al Gran Canal, que a modo de gran avenida serpenteante surca la ciudad. En ellos circulan embarcaciones colectivas que trasladan a los viandantes, son los vaporettos, y todo tipo de embarcaciones, entre las que destacan las tradicionales góndolas, usadas por los turistas. Hoy la Venecia histórica está amordazada por una grave amenaza, las inundaciones que provoca la marea alta durante la primavera y el otoño, y que el gobierno italiano quiere frenar con una proyecto de diques que cerrarían la laguna.

La inconfundible forma de pez de la isla de Venecia.
Venecia es una laberinto de canales organizado a partir del Gran Canal.
El Gran canal, surcado por todo tipo de embarcaciones, es la arteria
 principal de Venecia.

Fez es la tercera ciudad de Marruecos, con una población en torno a los dos millones de habitantes. Su importancia espiritual es enorme, al ser considerada la capital del islam marroquí y el principal centro religioso y cultural del país. Situada en la colinas del Atlas y a orillas del río Uadi, Fez fue históricamente un importante centro religioso y comercial, por el que pasaban las principales rutas comerciales que unían el Mediterráneo con el África subsahariana. La ciudad fue fundada por Idris II en el siglo IX d.c., construyendo la mezquita de Mulai Idris, lugar sagrado del Islam. La ciudad posee también la gran mezquita Qarawiyin, la mayor de África después de la de Casablanca.
La urbe se divide en tres zonas, la Ville Nouvelle o Villa Nueva, construida por los franceses y que es la parte más moderna, Fés el-Jdid, zona nueva, donde se hallaba el Mellah o barrio judío, y la zona antigua o medina, dentro de las murallas, Fés el-Bali, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1981. Esta última es considerada como uno de los mayores emplazamientos medievales que existen actualmente, conservando las murallas y las cuatro puertas de acceso. Está constituida por un laberinto de calles estrechas, en su mayoría cerradas al tráfico en lo que es la mayor zona peatonal del mundo, delimitadas por antiguas viviendas, comercios y talleres, en una ciudad con una fuerte actividad artesanal propia de otros tiempos.

Plano de la medina de Fez
La medina de Fez. En el entramado de callejuelas destacan los minaretes de las mezquitas, como la de Qarawiyin, una de las mayores de África.
La imagen aérea nos muestra la trama cerrada caracteristica de las ciudades árabes, con sus viviendas vueltas hacia el interior.

Argel es una ciudad de más de dos millones de habitantes, capital de Argelia y uno de los mayores puertos del norte de África. Fundada sobre las ruinas del viejo puerto romano de Icosium, la vieja Argel fue erigida por los bereberes durante la Edad Media, desarrollándose desde el mar hasta escalar una cercana colina empinada y alcanzando un gran desarrollo urbano durante el siglo XVI y XVII, bajo la influencia turca. En el siglo XIX los franceses la transformaron en una urbe moderna repleta de edificios coloniales y grandes avenidas. Diseñaron un monumental frente marítimo que aisló para siempre la ciudad vieja o casbah quedando  olvidada y aislada por el nuevo Argel, elevada sobre una colina, convertida en un gran islote superpoblado, con una altísima densidad de población. La casbah pervive todavia hoy con sus callejuelas empinadas y estrechas, sus escalinatas y cuestas, sus edificios antiguos y deteriorados en muchos casos, la profusión de antiguas mezquitas y palacios otomanos, todo lo cuál le permitió ser declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 1992.

El plano de la casbah nos muestra una ciudad árabe típica, irregular y caótica, repleta de callejones sin salida.
La casbah quedó encerrada y aislada del mar por el nuevo Argel, moderno y repleto de nuevas y grandes avenidas.
La casbah se alza sobre una colina cercana al mar Mediterráneo.
La casbah de Argel está sembrada de rincones mágicos, repleta de callejones, escalinatas y cuestas.

Jerusalén (al-Quds en árabe) es una ciudad de más de 800.000 habitantes, ocupada hoy ilegalmente por el estado de Israel desde la guerra de 1967, que la ha convertido en su capital. Centro de las disputas históricas entre distintos pueblos y religiones, hoy es un estandarte de la expansión israelí sobre los territorios palestinos. La presión sobre los árabes está conduciendo a una reducción paulatina de la población árabe, asentada en el Jerusalén este, y a un crecimiento intenso de los habitantes judíos. Y es en el corazón del Jerusalén este donde se haya la llamada Ciudad Vieja. Esta es una de las ciudades habitadas más antiguas del mundo y también una de las más importantes a nivel cultural y religioso, al ser considerada sagrada por las tres mayores religiones monoteístas: el judaísmo, el cristianismo y el islam. En un área de apenas un kilómetro cuadrado se hallan lugares sagrados para los tres cultos, el Santo Sepulcro de la religión cristiana en el corazón del barrio cristiano y en la llamada Explanada de las Mezquitas, el Monte del Templo y el Muro de las Lamentaciones, sagrados para la religión judía, y la Cúpula de la Roca y la Mezquita de Al-Aqsa, sacras para la religión musulmana.
El aspecto de la Ciudad Vieja es la de una típico ciudad del Oriente Medio, con sus calles y callejones intrincados y estrechos, abarrotados de gente y bazares. La arquitectura de piedra predominante muestra además una simbiosis de elementos cristianos, musulmanes y judíos, rodeado el conjunto de macizas murallas que se construyeron en 1537, bajo el dominio del sultán turco Suleiman el Magnífico. Con 7 puertas y 34 torres, la Ciudad Vieja se ha dividido tradicionalmente en cuatro barrios, el cristiano en el noroeste, el armenio en el suroeste, el musulmán en el centro y noreste y el judío al sureste.

La ciudad vieja de Jerusalén con sus cuatro barrios. Al este, la Explanada de las Mezquitas.

El laberinto cerrado de la ciudad vieja de Jerusalén contrasta con la inmensidad de la Explanada de las Mezquitas.
Callejón típico de la ciudad vieja de Jerusalén.

Saná es hoy la capital del Yemen unificado y cuenta con una población de 2 millones de personas. La Ciudad Vieja de Saná es uno de los centros históricos mejor conservados del mundo musulmán y ha sido declarada por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. Situada en una meseta a más de dos mil metros de altura, posee una de las mejores murallas del mundo árabe y conserva todavía la ciudadela al sudeste de la muralla, en una elevación. Mantiene una arquitectura marcada por las típicas viviendas árabes, casas con ventanas pequeñas que buscan intimidad y protegen del clima, algunas con una antigüedad de 400 años. Son características la decoración de las ventanas y los frisos de las paredes, así como la disposición en altura con edificios de 4 o 5 pisos. Todo ello dispuesto en un mar de callejuelas intrincadas que convierten la ciudad en un laberinto, sin un orden concreto, con un plano irregular estructurado en torno a las decenas de mezquitas, cuyas torres dominan la ciudad, y entre las que destaca la Gran Mezquita "Al-jami al Kabir".

Plano de Saná de 1946. Es perceptible el recinto amurallado que rodea el laberinto de la ciudad vieja.
Inconfundible la fisonomía urbana de Saná, con sus elevados edificios bellamente decorados y los minaretes de las omnipresentes mezquitas.
La puerta principal que da acceso a la Ciudad Vieja de Saná.

Lahore es la capital del Punjab pakistaní y cuenta con una población de más de siete millones de personas, lo que la convierte en la segunda ciudad de Pakistán. Es la típica ciudad superpoblada  y caótica del subcontinente indio. Conserva todavía, lejos de la ciudad moderna y colonial la llamada Ciudad Vieja, convertida en un laberínto de callejuelas y calles retorcidas, muchas de las cuales nos llevan lejos de las muchedumbres y el tráfico. Perviven casas de más de doscientos años y en uno de sus extremos está el fuerte de Lahore, construido hace 500 años, y la mezquita de Badshasi, considerada entre las mayores del Islam y la segunda de Pakistán. Construida en 1674 es capaz de albergar 100.000 personas durante el rezo en su explanada de mármol rojo. Durante el imperio mogol la ciudad se hallaba rodeada por una imponente muralla, de la que solo quedan algunas de las puertas de acceso.

Plano de la Ciudad Vieja de Lahore. En el extremo noroeste se halla el fuerte y la mezquita de Badshasi.
La trama densa y laberíntica del plano de la Ciudad Vieja de Lahore.
Junto al fuerte de Lahore y en un extremo de la Ciudad Vieja, se halla la mezquita de Badshasi, una de las más grandes y bellas del mundo.