BLOG DE JOSÉ ANTONIO DONCEL DOMÍNGUEZ (I.E.S. TORRENTE BALLESTER, MIAJADAS, CÁCERES)

viernes, 11 de noviembre de 2011

La formación de islas volcánicas


   En los fondos oceánicos se producen erupciones volcánicas cuyas lavas, si llegan a la superficie, pueden formar islas volcánicas. De todos modos la mayoría de tales montañas no llegan a emerger y formar una isla, quedándose en simples montañas submarinas. La mayoría de los volcanes submarinos se encuentran en áreas de contacto de las placas tectónicas, cerca de fosas marinas o en las dorsales oceánicas. En el mar se producen gran parte de las erupciones (el 75% de las emisiones de lava) pero en su mayoría pasan inadvertidas para nosotros. En las zonas más profundas, los cráteres de los volcanes soportan columnas de agua que hacen hasta 250 veces más presión que la atmósfera de la superficie. Esta presión es tan grande que la lava tiene dificultad para formarse y salir del volcán. Esto, y la extensión y desconocimiento que tenemos de los océanos, evita que nos lleguen noticias al respecto. Muchas de las islas y archipiélagos actuales tienen origen volcánico, es el caso de las Canarias o las Azores en el Atlántico o las Hawai y las islas de la Polinesia en el Pacífico.

La siguiente animación nos muestra con sencillez el surgimiento de una isla a partir de erupciones submarinas. El inconveniente es que está en inglés:


                                 



En el otoño del 2011 España ha estado pendiente de la erupción del volcán submarino del Hierro. Las islas Canarias son un archipiélago volcánico que para los expertos está todavía en formación, como lo demuestran los acontecimientos del Hierro o la fuerte erupción del Teneguía en la isla de la Palma que, en octubre de 1971, expulsó suficiente lava como para hacer crecer el tamaño de la isla cientos de hectáreas. El Hierro está plagado de cráteres y además es la isla más joven del archipiélago. La erupción se ha producido a 5km de la costa -ver dibujo inferior- y se ha ido acercando, viéndose acompañada de movimientos sísmicos de hasta 4,6º en la escala de ritchter. La consecuencia ha sido la destrucción de la vida en la parte afectada del llamado Mar de las Calmas, así como la distorsión de la vida en la población cercana de La Restinga. La vida ha desaparecido y el aire se hace irrespirable por la alta concentración de azufre.
 No se descarta incluso de la posibilidad del surgimiento de una nueva isla como consecuencia de la erupción.
Representación en profundidad del volcán del Hierro
La isla del Hierro y la zona donde se sitúa la erupción submarina

Erupción en el Hierro. El tono marrón de las aguas y los borbotones delata la
zona del volcán. Al fondo el pueblo de La Restinga.

Visión satélite de la isla del Hierro. Obsérvese la mancha más clara al sur, que
nos señala la zona de la erupción.

Visíón satélite del archipiélago canario (el círculo rojo señala la erupción con la
 mancha más clara sobre el mar de las Calmas)

En las últimas décadas han surgido algunas nuevas islas volcánicas, sobre todo en el Pacífico, en las aguas de Japón o las islas Salomón. La mayoría emergen ligeramente de las aguas después de sucesivas erupciones pero terminan por desaparecer con el paso del tiempo. El asentamiento natural de la lava reducirá su altura, y la erosión y desgaste irá disminuyendo su tamaño. No ha sido el caso de la ISLA DE SURTSEY, que aunque se ha visto menguada y modificada en su extensión mantiene desde su aparición en 1963 un tamaño importante. Ese año una violenta explosion a 32 km al sur de Islandia y a 130km de profundidad daba lugar a la nueva isla. La rapidez con que desde entonces está siendo colonizada por la vegetación y los animales la ha convertido en un auténtico laboratorio, una joya para los biólogos y científicos que observan el proceso. Unos años después los hongos, líquenes, plantas y bacterias han llegado a la isla. Allí hay 89 especies de aves y más de 300 de invertebrados. De las casi 500 especies de plantas presentes en Islandia, unas 30 se han asentado en la isla. Hay colonias de gaviotas y frailecillos y crian focas grises. Bajo el mar, los erizos, algas y estrellas de mar han ido colonizando las laderas del volcán. Prueba del valor que tiene poder observar la evolución de un ecosistema desde cero, es que el acceso está muy restringido -hoy solo un grupo de científicos puede entrar e la isla- y además ha sido declarada Patrimonio de la humanidad por la UNESCO. Es un enorme laboratorio al aire libre En las siguientes fotos se observa la evolucion de la erupción hasta convertirse en la isla actual (foto final), en la que se observa la presencia del color verde, la vegetación.


Después de días de erupción la isla ha emergido. Las explosiones continúan

La isla ya está formada, pero la erupción continua y por el cráter salen
coladas de lava hacia el mar

La isla gana en altura y tamaño mientras la lava sigue saliendo del cráter

La erupción finalizó y en la actualidad la isla ha sido colonizada  por especies
 vegetales.Las manchas verdes visibles en un extremo de la isla así lo evidencian.

El video que podemos ver a continuación nos muestra la virulencia de la explosión a través de imágenes tomadas desde un barco cercano. Sorprende la tranquilidad de las personas que toman las imágenes:


                               

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