BLOG DE JOSÉ ANTONIO DONCEL DOMÍNGUEZ (I.E.S. LUIS CHAMIZO, DON BENITO, BADAJOZ)

domingo, 29 de enero de 2012

Naufragios de grandes transatlánticos: Más allá del Titanic


A principios del siglo XX llegaba la edad dorada de los grandes transatlánticos, analizada en este blog en una entrada específica. Los avances técnicos permitieron la construcción de grandes buques de pasajeros que cruzaban el Atlántico en menos de una semana. Las grandes navieras, especialmente las inglesas Cunard y White Star Line, iniciaron una fuerte competencia que derivó en la construcción de enormes barcos con el mayor de los lujos y una potencia y capacidad hasta entonces inimaginable. Algunos de ellos alcanzaron gran prestigio y proyección, entrando a formar parte de la leyenda no solo por su tamaño y capacidad, sino también por la tragedia que con frecuencia los envolvió, pues fueron protagonistas de dramáticos naufragios, en ocasiones con terribles consecuencias para sus pasajeros. Quizás el más famoso fue el hundimiento del Titanic, pero le siguieron otros desastres que siempre produjeron un gran impacto en la opinión pública, por el tamaño de los barcos, la cantidad de pasajeros involucrados y por la aureola de insumergibilidad que rodeaba a barcos tan impresionantes en tamaño y tecnología.
El 14 de abril se producía el más famoso de los naufragios de la época contemporánea. Naufragaba el Titanic en las cercanías de la isla de Terranova, en el Atlántico norte. Había salido del puerto inglés de Southampton, y tras hacer una escala en Cherburgo -Francia- para cargar pasajeros, se dirigió al puerto de Queenstown, en Irlanda, desde el que salió en dirección a Nueva York. Mantenía una velocidad constante y alta de 20 nudos, a pesar de ser avisado de la presencia de icebergs. A media noche el buque choca lateralmente con uno de ellos. La falta de botes suficientes se hace trágica cuando se inicia el hundimiento, ya que en dos horas y cuarenta minutos el barco se había hundido. El buque más cercano, el transatlántico Carpathia, estaba a cuatro horas de distancia, sesenta millas, y no podía llegar a tiempo. El California, un carguero que se encontraba mucho más cercano no respondió a las llamadas de socorro. Al final 1.523 muertos de entre 2.227 pasajeros y tripulantes. Parecía imposible que el buque más grande de la historia, en su viaje inaugural, pudiera hundirse. Cuando el capitán del Carpathia recibió las primeras señales de socorro no dio crédito.

El Titanic en el momento de impactar con el iceberg.


En la actualidad, la parte de proa del Titanic sumergida.

En este video se recrea la colisión y hundimiento del Titanic y podemos percibir como se parte antes de hundirse definitivamente.

                                      


Pocos años después, en mayo de 1915, durante la Primera Guerra Mundial se producía el hundimiento del Lusitania, el transatlántico propiedad de la naviera Cunard que inauguró la época de las grandes naves y la edad dorada de los transatlánticos. El Lusitania era alcanzado por torpedos lanzados desde un submarino alemán cerca todavía de Irlanda. El barco se hundía pocos minutos después con 1.900 personas a bordo, entre ellas algunos estadounidenses. 1.198 de ellas perdieron la vida. Aunque la marina alemana hablaba de la existencia de un cargamento de armas en el interior del barco, lo cierto es que el ataque a un buque de pasajeros vulneraba las normas de la guerra hasta entonces respetadas, generando una fuerte polémica internacional. La indignación recorrió Estados Unidos y Bretaña. Con el tiempo este hecho será determinante en la entrada de los Estados Unidos en guerra en contra de Alemania.


El Lusitania recibe un impacto de torpedo alemán.

  
El casco del  Lusitania sumergido en el fondo marino.

Un caso también drámatico fue el del HMHS Britannic, uno de los hermanos del Titanic, que es botado unos meses  antes de empezar la guerra mundial, en 1914, y un año después era requisado como barco hospital.. En 1916 el choque con una mina en el mar Egeo provoca su rápido hundimiento. Tan solo 29 pasajeros mueren de un total de 1.125. Llamativo resulta el que una de las supervivientes, Violeta Jessop, enfermera en el Britannic, habiera sobrevivido también al hundimiento del Titanic cuatro años antes, de cuya tripulación formaba parte.
Mención a parte merece el hundimiento del transatlántico Príncipe de Asturias, el conocido como "Titanic español". De proporciones más modestas que el Titanic, tenía en común con éste ser el barco más grande de pasajeros español, y además sufrir un dramático final en marzo de 1916 cuando al chocar con un arrecife sumergido ante las costas brasileñas se hundió irreversiblemente. Había partido de Barcelona y navegaba en dirección al puerto de Buenos Aires con 588 pasajeros registrados, de los que solo sobrevivieron 143. La capacidad del barco era mucho mayor y podía albergar 2.000 pasajeros. Se cree, sin embargo, que el número de muertos fue más elevado porque llevaba polizones y pasaje al margen del registro.


Postal con la imagen del Principe de Asturias

En la Segunda Guerra Mundial, en enero de 1945, se produjo el hundimiento de otro crucero, el Wilhelm Gustloff, Era un barco de pasajeros de tamaño medio, con 25.000 toneladas de desplazamiento y poco más de 200 metros de eslora, pero iba cargado hasta arriba de refugiados que huían del avance del ejército soviético sobre una Alemania próxima a la derrota. De los 10.500 personas que iban a bordo, 9.343 murieron en lo que fue el mayor desastre naval de la historia. Sin embargo, apenas trascendió y quedó en el mayor anonimato: los soviéticos lo encubrieron por el descrédito que supone la muerte de tantos civiles, los alemanes para evitar el derrotismo. Este hecho fue inmortalizado magistralmente por el escritor aleman Günter Grass  en su obra "A paso de Cangrejo". En la misma época, otro transatlántico alemán sufriría una tragedia similar, menor en números de muertos, pero quizás más dramática por quienes eran las víctimas. Unos meses después, en abril 1945, cuando la guerra tocaba a su fin, miles de presos del campo de concentración de Neuengame fueron trasladados a marchas forzadas y andando hasta el puerto de Lúbeck, ante la proximidad de las tropas aliadas. Concentrados en el transatlántico Cap Arcona y otro barco cercano, la aviación británica bombardea los buques, que se hundieron con rapidez. De los 4.500 presos  hacinados en el barco sobrevivieron 350. A esos habría que añadir los casi 2.000 muertos a bordo del carguero Thielbeck que le acompañaba.

El  Wilhelm Gustloff  en el puerto de Gotenhafen, donde se concentraban
 más de 60.000 refugiados que huían del avance de las tropas soviéticas.

En 1956 el caso del Adrea Doria pareció retrotraernos al drama del Titanic. Era un crucero italiano de casi 30.000 toneladas, con capacidad para 1.200 pasajeron y 500 tripulantes. No era el más grande ni el más rápido de la época pero si era quizás el más lujoso, y de los más avanzados tecnológicamente. Como el Titanic tenía la aureola de insumergible. Errores humanos llevaron al barco a chocar con otro buque de pasajeros, el Stockholm. Tan solo 45 muertos, producto de la colisión, hablan de un contexto muy diferente: había muchos barcos en las cercanías y el propio buque embestidor rescató a los pasajeros del naufragio, la costa estaba cercana y existían mayores medios técnicos. El hundimiento del Adrea Doria marca la definitiva decadencia de los grandes transatlánticos como medio de comunicación frente a los grandes aviones de pasajeros.

El Andrea Doria se escora hacia un lado en el momento del hundimiento.

El Costa Concordia es el barco de pasajeros más grande jamás hundido, con 115.000 toneladas de desplazamiento, más del doble del Titanic. Su hundimiento en las costas italianas en enero del 2012 con unos treinta muertos y desaparecidos nos ha dejado boquiabiertos. Producido por la colisión con un escollo costero, es el último de los grandes naufragios que han protagonizado los grandes cruceros. 

El Costa concordia semihundido y escorado frente a la costa
 de la isla italiana de Giglio, en la costa toscana

                                      

9 comentarios:

  1. Excelente entrada, quiero felicitarte por ella y por tu blog. Me ha parecido muy interesante.

    Saludos y gracias por compartir estos conocimientos.

    ResponderEliminar
  2. Respuestas
    1. Analizo los naufragios posteriores al Titanic, aunque podíamos haber introducido algunos que con anterioridad y ya en la época de oro de los transatlánticos se produjeron. El caso más llamativo es el del Sirio, barco italiano que naufraga en 1906 en las costas del cabo de Palos. En el futuro no descarto hacer una reforma en esta entrada en ese sentido. Gracias por tu aportación.

      Eliminar
  3. Hola amigo...ya q háblanos de naufragios anteriores al titanic ..m parece mas relevante ..q comentaras ..sobre el GRAl ..slocum ..hundido en 1904..donde mueren.1031.personas....

    ResponderEliminar
  4. Me parese muy interesante. Nunca imagine que hubiera tantos naufrageos.
    recomendare la pagina con mis amigos

    ResponderEliminar
  5. un articulo muy bueno de naufragios anteriores poco conocia posterior al titanic el rms carpathia tambien obtuvo el mismo destino y un gran barco camo el empres of britain el cual coincidio con el rms olympic en sus ultimos años y sin olvidarme tambien del empress of ireland hms britanic entre otros todos estos posteriores lista hay para mas gracias por la informacion

    ResponderEliminar
  6. Hoy han dado un documental en la 2 sobre el naufragio del Sirio. El mas relevante del mediterráneo. Me ha impactado tanto por la tragedia como por el acto heroico de los pescadores locales que salvaron muchas vidas...muy interesante tu artículo

    ResponderEliminar
  7. grasias por este blog

    ResponderEliminar